viernes

Si esta rabia
hoy terminara por quemar todos mis huesos,
y quedara de mí solo un montón de cenizas
como prueba objetiva de mi existencia
que sea el viento quien las pierda al aire.
Si toda la humanidad de mi cuerpo
desapareciera hoy de la faz de la tierra,
y no quedara otro vestigio de mi paso por ella
que un par de versos mal compaginados
y algún que otro recuerdo
en alguna que otra memoria,
sabrán guardarme bien en algún rincón
una sonrisa;
yo por mi parte tomare un vaso vino
para brindar sin temor
por la segura muerte,
que me aguarda.

2 comentarios:

poeta agricultor dijo...

No te creas que morir es tan fácil.

mimo dijo...

si y como cris!